ÓLEO Y PIANO
Nuestro universo ahora tiene estos elementos.
Estar en eje y actuar lo único de ese momento.
Simplemente, y a donde nos lleve.
Estar bajo ese velo es lo que nos libera.
Personas que se comunican sin hablar.
Fuerzas claras que se encuentran y se conocen.
Elegir lo inevitable.
De lo que no queremos huir.
Sentir el instante.
Relacionarse desde lo que hace que un artista pueda ser pintor o músico.
El viaje interno de cada una, es la metáfora constante que nos integra, nos agrupa en tranquilidad.
La confianza de compartirlo y comprobarlo, creer y crearlo. Y vivirlo entendiendo.
Como el lenguaje de las palabras cotidianas. Improvisamos cuando hablamos.
Lo que se torna obvio en cada instante, escuchar eso.
Elegimos lo más crudo y simple para relacionarnos directamente, abriendo el aire para que circule.
Estar en el punto interno más real.
lo que está ahí, lo que viene y nos hace legibles.

Catalina Bernabei, agosto 2009-08-27

ÓLEO Y PIANO -- en acto, a dúo --
La inclusión de este vínculo, hace que se potencie el dialogo interno, desde el que cada una fluye con un medio que lo favorece. Así se amplían los elementos y se amplía la presencia del instante; cada acción- pensamiento está ejerciendo una transformación en el espacio. Compartiendo este momento le damos nuevas connotaciones a los actos que intentan responder al presente desde lo que uno amorosamente puede La atención de otros aporta conciencia al espacio Sostener la vivencia intensa del presente agiliza, que a través nuestro se exprese por sí mismo lo más genuino y aceptando su rareza, damos lugar a lo vital. Lucia Sorans , agosto 2009.

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